Aprovechando las rutinas y la asamblea aprendemos nuestros nombres y los de nuestros compañeros gracias a unas tarjetas elaboradas en forma de bits. Será gracias a ellos que realizamos un muñeco de nieve, escribiendo nuestro nombre con sellos y fijándonos en cada una de las letras de nuestro nombre.
Incluso aprendemos las partes de nuestro cuerpo, dibujándonos cada día en la pizarra, vistiendo y desvistiendo con la ropa de invierno a nuestros amiguitos Pina y Popi, diferenciando entre chico y chica e interiorizándolo en nosotros mismos.


