Tal y cómo comenté en el último artículo de restaurantes, elegido el nombre, la decoración, los menús, las mesas dispuestas con los cubiertos, vajilla, centros de mesa, etc, ya pudimos abrir nuestro restaurante.
Previamente, mandamos a las familas una invitación con el día de apertura y de paso para que confirmaran su asistencia y el número de comensales.
El restaurante quedó precioso decorado, y todos los comensales disfrutaron tanto de la poesía de alimentos que recitaron los niños, cómo de los platos que degustaron.
Tanto es así, que ese mismo día, hicieron otras reservas.
Cómo detalle final, el restaurante agradeció la asistencia de los comensales, con una cajita de bombones, también elaborada por los niños.
Antes de publicar las fotos de inauguración de nuestro restaurante, quiero volver a dar las gracias a las madres y padres de Anguiano por participar en el proyecto y colaborar en todo lo que se les pidió, muchas gracias.


